¿Qué es una lente fáquica?
Las lentes fáquicas son lentes tan finas como las lentillas que usamos. Se colocan delante del cristalino, la lente natural del ojo, y corrigen la visión mientras el cristalino sigue funcionando.
Las lentes fáquicas se utilizan para corregir defectos refractivos como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Mejoran la calidad de vida porque eliminan la necesidad de llevar gafas o lentillas. Estas lentes, que permanecen de forma segura en su ojo, no tienen que retirarse como las lentillas; no necesitan cuidados especiales y no se notan en el ojo.
Las lentes fáquicas se diseñaron por primera vez en 1977. Estas lentes, que se utilizaban fijándolas en el iris, es decir, en la capa coloreada del ojo, se han perfeccionado hasta hoy y tienen un diseño mucho más moderno. En los ojos con lente fáquica no es posible notar la lente al mirarlos desde fuera.
Tipos de lentes fáquicas
Hay varios tipos de lentes fáquicas y cada uno tiene ventajas particulares:
- Lentes intraoculares fáquicas (LIOF): estas lentes se colocan delante o detrás del cristalino. Permanecen de forma permanente en el ojo y corrigen la visión. Las lentes intraoculares fáquicas son una opción ideal, sobre todo para las personas que no son candidatas a la cirugía láser.
- Lentes Artisan: estas lentes se colocan entre el iris (la parte coloreada del ojo) y la córnea. Son una solución eficaz para corregir los defectos visuales.
- Visian ICL (lente implantable de Collamer): estas lentes se colocan detrás del iris, delante del cristalino, y corrigen la visión. Están fabricadas con un material flexible y pueden permanecer en el ojo muchos años.
¿A quién se le pueden implantar lentes fáquicas?
Actualmente se utilizan muchos métodos de tratamiento para corregir defectos refractivos como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Entre ellos están el láser excímer (iLASIK, LASEK, PRK), la queratotomía astigmática y la extracción del cristalino transparente. De estos métodos, el láser excímer (iLASIK, LASEK, PRK), conocido también como tratamiento con láser, es el más elegido. Sin embargo, para el tratamiento con láser es necesario tener un grosor corneal ideal, un mapa corneal adecuado y una graduación dentro de un rango determinado. El tratamiento con láser excímer no siempre es el ideal para sus ojos, por lo que se han desarrollado otros métodos alternativos para estos casos. Entre ellos, uno de los más seguros, permanentes y estables es el de la lente fáquica.
¿Qué ventajas tiene la lente fáquica?
Las lentes fáquicas tienen muchas ventajas:
- Visión sin gafas: las lentes fáquicas dan libertad al eliminar la necesidad de llevar gafas o lentillas.
- Solución permanente: las lentes fáquicas se implantan de forma permanente en el ojo y pueden funcionar eficazmente durante muchos años.
- Alta tasa de éxito: las operaciones de lente fáquica suelen tener éxito y la mayoría de los pacientes están satisfechos con los resultados.
- Conserva el cristalino: al implantar una lente fáquica no se extrae el cristalino; este permanece en su sitio.
Las lentes fáquicas son fruto de la tecnología moderna en salud ocular y ofrecen a muchas personas una solución eficaz para corregir la visión. Sin embargo, la operación de lente fáquica puede no ser adecuada para todo el mundo, por lo que es importante consultar con un especialista. Quien se preocupa por la salud de sus ojos puede tomar la decisión más adecuada valorando las ventajas y los riesgos de las lentes fáquicas.
¿Qué valoración se hace antes de la operación de lente fáquica?
Su médico valorará primero su nivel de visión y determinará su graduación. Tras esta valoración, se medirá con aparatos especiales si el espacio del ojo donde se colocará la lente fáquica (la profundidad de la cámara anterior) es suficiente. Después de valorar el número de células de la córnea, se decidirá si su ojo es apto para una lente fáquica.
¿Qué hay que tener en cuenta antes de la operación?
Si toma anticoagulantes como la aspirina o el Coumadin, pregunte a su médico si debe suspenderlos antes de la operación; no los deje por su cuenta. La operación se realiza con gotas anestésicas, por lo que no hay inconveniente en tomar antes un desayuno o una comida ligeros.
La operación se realiza con anestesia tópica y, si hace falta, puede administrarse una sedación leve. Es decir, su médico le aplicará gotas anestésicas para que no mueva el ojo y no sienta dolor. Por lo general no se siente dolor durante la operación; solo puede notarse una ligera sensación de contacto.
Estará despierto todo el tiempo y podrá comunicarse con el médico. Después de desinfectar su ojo, se coloca un pequeño dispositivo para mantener los párpados abiertos. Durante la operación se hace una pequeña incisión en la córnea.
Para no dañar las células de la parte posterior de la córnea (la capa endotelial) durante el implante de la lente fáquica, su médico inyecta una sustancia viscoelástica detrás de la córnea, delante del iris. A través de una pequeña incisión corneal, la lente fáquica se coloca de manera que no entre en contacto con su cristalino. La operación dura aproximadamente 15-20 minutos por ojo.
¿Qué sentiré con la operación de lente intraocular?
Después de la operación le llevarán a su habitación para descansar. No hay inconveniente en volver a casa tras unas horas de reposo. El día de la operación su ojo permanecerá tapado.
Mientras el ojo está tapado puede notar dolor y escozor; es normal. No hay inconveniente en tomar analgésicos. Un día después de la operación acudirá a una revisión y se le explicarán las gotas que debe usar.
Después de la operación pueden aparecer, sobre todo en los primeros días, enrojecimiento, lagrimeo y sensibilidad a la luz. Por lo general podrá volver a su vida cotidiana en unos días, aunque la visión borrosa puede mantenerse unas semanas hasta la recuperación completa.
Con el uso de las gotas, estos síntomas desaparecerán en los días siguientes. No se frote nunca los ojos apretando y procure que no le entre agua ni jabón en el ojo los primeros días.
¿Hay algún inconveniente en someterse en los años siguientes a una operación con láser o de cataratas tras implantar una lente fáquica?
No hay inconveniente en someterse a una operación con láser o de cataratas en ojos con lente fáquica. Si aparecen cataratas, se retirará la lente fáquica y, tras extraer el cristalino opacificado, se colocará otra lente.
Riesgos y posibles efectos secundarios
La cirugía de lente fáquica (ICL) se realiza sin tocar el cristalino y es una opción fiable para graduaciones altas. Los riesgos son poco probables; las mediciones detalladas y las revisiones periódicas los reducen aún más, y la mayoría de los problemas que podrían surgir tienen tratamiento.
- Infección: muy rara; se previene con las gotas prescritas tras la cirugía y con medidas sencillas de higiene.
- Aumento de la tensión ocular: casi siempre temporal y en los primeros días, se controla con gotas; el tamaño de la lente se planifica de antemano a partir de sus mediciones.
- Cataratas: poco frecuentes y pueden aparecer con los años; si aparecen, se retira la lente fáquica y la catarata se trata con una cirugía de cataratas convencional.
- Pérdida de células endoteliales de la córnea: es un proceso lento; se vigila con un recuento de células endoteliales en las revisiones anuales y, si es necesario, la lente puede retirarse.
- Halos y deslumbramiento por la noche: pueden aparecer en las primeras semanas y suelen desaparecer con el tiempo.
¿Cuánto cuesta la lente fáquica?
Los precios de la lente fáquica varían según la causa subyacente. El plan de tratamiento que elabore nuestro oftalmólogo especialista según la lente, tras una exploración detallada, puede variar de una persona a otra.
Consulte nuestro artículo con la lista de precios 2026 de la cirugía con lentes intraoculares.