El
límite de edad para la cirugía láser ocular es una de las preguntas más frecuentes entre quienes quieren librarse cuanto antes de las gafas y las lentillas. El límite de edad para la cirugía láser ocular varía de una persona a otra. Por eso no es posible dar una respuesta tajante a esta pregunta. No obstante, la cirugía láser ocular suele realizarse a partir de los 18 años; a partir de los 45 se valoran también las opciones con lentes.
Antes de la cirugía láser, la graduación del paciente candidato a la operación debe ser estable. Por eso conviene acudir a citas con el médico de forma periódica y someterse a revisiones. Es muy importante tomar la decisión junto con el médico después de esas revisiones.
Los adolescentes preguntan a menudo por la cirugía láser ocular porque su vista les molesta o porque les resulta incómodo llevar gafas. Los problemas de visión durante la adolescencia a veces afectan mucho a los chicos y chicas. Por eso, una de las preguntas más frecuentes de los padres es cuál es el límite de edad para la cirugía láser ocular.
Durante la infancia y la adolescencia, todo el cuerpo experimenta un gran cambio. En estas etapas son frecuentes los trastornos de la visión y otros problemas oculares. Después de los 18 años, la pubertad va llegando a su fin. La estructura del cuerpo y la del ojo se estabilizan. Por eso la cirugía suele aplazarse hasta los 18 años.
Aunque la respuesta a la pregunta de
a qué edad se realiza la cirugía láser ocular varía de una persona a otra, el límite inferior se sitúa en los 18 años. El cuerpo se estabiliza en torno a esa edad, por lo que una cirugía realizada antes puede perder su efecto más adelante. La predisposición genética de la persona a los trastornos oculares es también un factor muy importante. Una cirugía láser ocular realizada a una edad temprana puede quedar sin efecto si la graduación de la persona aumenta más adelante.
Las revisiones periódicas son imprescindibles para reducir esta posibilidad. Es importante tener una graduación que no haya cambiado durante al menos 1 año. Por ejemplo, si tiene 22 años y su graduación cambió hace 4 meses, es posible que
no se le considere candidato a la cirugía láser ocular.
La cirugía láser ocular puede realizarse a una edad temprana si hay trastornos visuales más graves o situaciones que conllevan riesgos, al margen de casos como la miopía o la hipermetropía. Son casos muy poco frecuentes. Por eso, en las cirugías láser que buscan librarse de las gafas o las lentillas, el límite de edad es importante.
¿Se aplica la cirugía láser ocular a todas las edades?
Las preguntas de
a quién se aplica la cirugía láser ocular o de si existe un límite de edad despiertan curiosidad a todas las edades. Se las plantean tanto los menores de edad como las personas mayores.
A partir de los 18 años deben cumplirse ciertos criterios para esta cirugía, y lo mismo vale para las personas mayores. Con la edad, la estructura del ojo cambia y pueden aparecer distintos problemas en el cristalino. A partir de los 45 años se valoran, junto al láser, también las opciones de lente intraocular. Aunque hay pacientes que se operan con láser con muy buenos resultados a pesar de su edad avanzada, el estado de salud de la persona es un factor muy importante.
Las personas mayores con enfermedades crónicas deben hablarlo siempre con su médico. Si existen enfermedades oculares, es posible que el médico no autorice esta cirugía. Por eso también conviene no esperar a una edad avanzada para operarse con láser. Trastornos como las
cataratas, que pueden aparecer en las personas mayores, pueden impedir la cirugía láser ocular. Del mismo modo, las enfermedades genéticas y una graduación que aumenta constantemente también pueden ser un impedimento.
¿Qué hay que tener en cuenta después de la cirugía láser ocular?
Después de la cirugía láser ocular es fundamental seguir todas las indicaciones del médico. Use cada día las gotas que le indique su médico y acuda puntualmente a sus revisiones. Es importante llevar gafas de sol durante un tiempo después de la operación y no mirar directamente a la luz.
Es completamente normal notar ardor y escozor durante unas horas después de la operación. Se debe a que el ojo ha pasado por un procedimiento al que no está acostumbrado, lo que puede producir diversas molestias. Sin embargo, si los síntomas tras la operación son muy intensos, merece la pena consultar al médico.
Si el dolor aumenta o la persona tiene un umbral de dolor bajo, pueden tomarse analgésicos que no fluidifiquen la sangre. Después de la operación, no se frote nunca los ojos ni mire directamente al sol. Prevenir la inflamación y la infección del ojo es uno de los puntos más importantes. Por eso no debe ducharse durante las 24 horas siguientes a la operación. Hay que acudir puntualmente a las citas de control.
Situaciones que pueden aparecer después de la cirugía láser ocular
Después de la
cirugía láser ocular pueden aparecer algunos síntomas naturales. Pueden presentarse en todos los grupos de edad. El más frecuente es la sensación de escozor tras la operación. Como se ha intervenido la córnea, el ojo pasa por un proceso de curación después de la cirugía. El escozor es muy frecuente durante este proceso y perfectamente normal. Si se vuelve insoportable, consulte sin falta a un médico.
Otra situación frecuente después de la cirugía es el lagrimeo. Durante la cirugía, el ojo se anestesia con diversas gotas y soluciones. Es muy normal notar
ojo seco después de la cirugía o lagrimeo por los efectos de la intervención.
Es muy normal tener dolor de cabeza después de la cirugía. El dolor tras los procedimientos oculares a veces se extiende a la cabeza. Si se vuelve insoportable, o simplemente para aliviarlo, pueden tomarse analgésicos. Hay que asegurarse de que el analgésico no sea un fluidificante de la sangre.
El primer día después de la cirugía es muy probable notar escozor, ardor, lagrimeo y dolor en el ojo. Para acelerar la curación, siga tomando sin interrupción la medicación que le indique su médico, descanse mucho, lleve sus gafas y acuda puntualmente a sus revisiones.