La salud ocular es algo a lo que hay que prestar atención en todas las etapas de la vida. Pueden aparecer problemas en el ojo por muchísimas razones, ya sea con la edad o por predisposición. Uno de ellos es la enfermedad macular. Preguntas como
qué es la mácula y cómo se forma la enfermedad macular son muy frecuentes entre las personas predispuestas a estas afecciones. La estructura del ojo empieza a cambiar desde el nacimiento o con el paso de los años. Por estos motivos aparecen cambios en la estructura del líquido intraocular, desgarros de retina y otros problemas.
La enfermedad macular es uno de los problemas de salud que aparecen con la edad. La
enfermedad macular (degeneración macular asociada a la edad) es la degeneración progresiva de los fotorreceptores y del epitelio pigmentario de la retina en la mácula.
Suele aparecer después de los cincuenta años y se vuelve más frecuente con la edad, y es la principal causa de pérdida de visión central en las personas mayores. También puede aparecer por otros traumatismos oculares y por factores genéticos. El ojo es un tejido sumamente complejo y delicado, por lo que es importante detectar los problemas oculares con antelación y tratarlos pronto.
La enfermedad macular, también conocida como degeneración macular, aparece con el desgaste del tejido del ojo. A medida que aumenta ese desgaste, la visión central se deteriora y así aparece la enfermedad macular. El ojo contiene una gran cantidad de células nerviosas y la mayoría están en la retina. En el centro de la retina se encuentra la mácula. La mácula puede desgastarse por muchas razones y entonces aparece la afección conocida como enfermedad macular. Dificulta ver tanto de cerca como de lejos.
Como se ve afectada la visión central, la persona empieza a tener dificultades para ver los detalles a cualquier distancia. La enfermedad macular afecta al uso del teléfono, a la lectura de un libro, a la conducción y a muchas otras cosas. Quien sospeche que tiene esta afección debe acudir siempre al médico, y pronto. Para un diagnóstico completo, el paciente debe ser explorado por un médico.
La respuesta a
cómo se forma la enfermedad macular está en la edad y en los factores ambientales. Aparece sobre todo en las personas mayores. El deterioro de la estructura de la mácula con el tiempo da lugar al problema. Además de la dificultad para ver, aparecen muchos otros problemas. Entre los síntomas más frecuentes están:
- Verse muy afectado por la luz intensa o escasa
- Dificultad para distinguir los objetos
- Dificultad para ver y reconocer caras
- Una mancha central gris u oscura (escotoma)
- Pérdida de color y de contraste
- Dificultad para fijar la vista en un texto, un objeto o una persona
- Visión borrosa
- Necesitar más luz para leer o para usar dispositivos como el teléfono
- Más dificultad para ver en entornos con poca luz
La enfermedad macular suele aparecer después de los cincuenta años y se vuelve más frecuente con la edad. Puede aparecer con la edad avanzada, la obesidad, la diabetes, el tabaquismo, una exposición intensa a la radiación UV, la hipertensión, las enfermedades vasculares o la predisposición genética.
Tipos de enfermedad macular
La
enfermedad macular se divide en dos formas: la enfermedad macular seca y la enfermedad macular húmeda.
Enfermedad macular húmeda
La enfermedad macular húmeda se forma cuando crecen vasos nuevos anormales debajo de la retina que dejan escapar líquido y sangre hacia la mácula. En esta forma, la visión se ve más afectada.
Enfermedad macular seca
La enfermedad macular seca es la forma más frecuente. En las personas que la padecen, la afección empieza en un ojo y después puede empezar a aparecer en el otro. Cuando solo afecta a un ojo, la persona no tiene grandes dificultades para ver. La enfermedad macular seca puede evolucionar a veces hacia la forma húmeda.
Tratamiento de la enfermedad macular
El
tratamiento de la enfermedad macular varía de una persona a otra. En el pasado, la enfermedad macular se trataba, o se creía que se trataba, con métodos láser. Aunque en algunas situaciones puede tratarse con una inyección en el ojo, puede no ser posible librarse por completo de ella cuando se debe a la edad. Las
inyecciones intravítreas anti-VEGF, administradas cada mes o a intervalos más largos, conservan o mejoran la visión.
En algunas situaciones, determinados minerales y vitaminas pueden reducir el riesgo de que la enfermedad progrese en ciertos pacientes. Con los métodos que aplica el médico, puede frenarse la progresión de la enfermedad macular y, en algunos casos, mejorar la visión.
Cirugía de la enfermedad macular
Aunque con la
cirugía de la enfermedad macular no es posible una recuperación completa, pueden aplicarse ciertas técnicas para reducir la pérdida de visión. En la enfermedad macular húmeda puede usarse el tratamiento con láser para evitar que se formen vasos en la retina. Sin embargo, el tratamiento con láser puede no ser una opción adecuada para todos los pacientes.
La visión también mejora con las técnicas de inyección intraocular. Sin embargo, en la enfermedad macular seca no se recurre a la cirugía, porque no tiene ningún efecto. Aun así, la progresión de la afección se frena con otros métodos.
Tratamiento de la enfermedad macular húmeda
El objetivo básico del tratamiento de la enfermedad macular húmeda es frenar su progresión. Se busca conservar el nivel de visión y, en algunas situaciones, puede mejorarse la calidad de visión. Mediante una inyección intraocular se introducen ciertos medicamentos en el ojo. Esto reduce las filtraciones de los vasos anormales y su crecimiento, y ayuda a limitar el daño de la retina. Los medicamentos inyectados en el ojo se eliminan al cabo de un tiempo, y el procedimiento puede repetirse en algunas situaciones. Para que el tratamiento alcance su objetivo, también importa la respuesta del paciente a estos métodos. Si se realiza con regularidad, la visión puede mejorar y la progresión de la afección puede frenarse.
Tratamiento de la enfermedad macular seca
No existe un tratamiento definitivo para la enfermedad macular seca. Sin embargo, su progresión puede frenarse: en la fase intermedia, determinados suplementos de vitaminas, zinc y minerales recomendados por su médico pueden reducir el riesgo de que llegue a la fase avanzada; este beneficio no se ha demostrado en la fase inicial. Es necesario acudir a
revisiones oftalmológicas periódicas y seguir las indicaciones del médico. Aunque la enfermedad macular seca avanza despacio, el diagnóstico precoz es muy importante en todos los casos. Para prevenir la pérdida de visión y evitar que aparezcan problemas visuales mayores, ante cualquier molestia en el ojo hay que acudir a revisión sin demora. Aunque los tratamientos que se aplican en la enfermedad macular seca no consiguen una recuperación completa, pueden frenar la progresión de la afección.
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