La
córnea, la capa más externa del ojo, lo protege de los factores externos y, sobre todo, es el primer lugar donde se refracta la luz que entra en el ojo. Por sí sola aporta alrededor de dos tercios del poder refractivo total del ojo. La integridad biomecánica y el grosor de esta delicada estructura óptica influyen directamente tanto en la calidad de la visión como en el éxito de ciertos procedimientos médicos. Entonces,
¿qué es la paquimetría? Esto es lo que se pregunta sobre esta medición.
La córnea, situada en la parte más anterior del ojo, es la piedra angular de la calidad de nuestra visión. Por eso, la salud de este tejido transparente y curvo, como el cristal de un reloj, es importante para ver con nitidez. La
paquimetría mide el grosor de precisamente este tejido crítico, la córnea, con una precisión de micras, es decir, la millonésima parte de un metro. Aunque parezca sencilla, la
paquimetría es un procedimiento general que ofrece información importante para la salud ocular, orienta las decisiones de tratamiento y hace más seguras las intervenciones quirúrgicas.
¿Para qué se hace la paquimetría?
La paquimetría ofrece una hoja de ruta para el diagnóstico y el tratamiento. Sus principales aplicaciones son:
- Planificación de la cirugía refractiva (cirugía láser ocular): el principio básico de las operaciones láser como LASIK, PRK y SMILE, que se realizan para corregir defectos refractivos como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, es remodelar la córnea con gran precisión para que la luz se enfoque correctamente en la retina. Durante este procedimiento se vaporiza tejido de la capa media de la córnea, llamada estroma.
La seguridad de la operación depende del grosor del tejido corneal que quedará después. Si la córnea era muy fina desde el principio, el grosor del lecho que queda tras la ablación puede ser demasiado débil para resistir la presión dentro del ojo. Esto puede provocar una complicación grave conocida como
ectasia postoperatoria, en la que la córnea se abomba hacia delante de forma peligrosa y la visión se altera de manera permanente. La
paquimetría es una necesidad absoluta antes de la cirugía para reducir este riesgo al mínimo, y desempeña un papel clave para determinar qué paciente es un candidato adecuado para la
cirugía láser.
- Diagnóstico y seguimiento del glaucoma: el glaucoma es una afección que daña el nervio óptico y causa una pérdida de visión permanente. El parámetro más importante para diagnosticarlo es la presión dentro del ojo. La medición estándar de esa presión se ve afectada por la resistencia de la córnea. Una medición inexacta conlleva riesgos, porque el grosor corneal actúa como una especie de factor de calibración. En una córnea gruesa, por ejemplo, el aparato aplica más presión, de modo que la presión intraocular aparece más alta de lo que es. Esto puede llevar a diagnosticar por error un glaucoma a una persona sana. Como una córnea fina se aplana con más facilidad, la presión intraocular aparece más baja de lo que es. Esto es mucho más peligroso, porque puede pasarse por alto a un paciente con glaucoma y tensión ocular alta, y retrasarse su tratamiento.
Al corregir la
presión intraocular medida según el grosor corneal, la paquimetría permite al médico interpretar la presión real y tomar la decisión de tratamiento adecuada. Una córnea fina también se considera un factor de riesgo independiente para la progresión del glaucoma.
- Control de las afecciones corneales: la paquimetría también es de importancia crítica en el diagnóstico y el seguimiento de diversas afecciones que alteran la integridad estructural de la córnea:
- Queratocono: en esta afección, en la que la córnea se adelgaza progresivamente y adopta una forma cónica, los mapas de grosor corneal que genera la paquimetría se utilizan para localizar el punto más fino y seguir la progresión de la afección.
- Distrofia endotelial de Fuchs: en esta situación, que se produce cuando mueren las células del endotelio, la capa más interna de la córnea, se altera la función de bomba de líquido de la córnea y se forma edema. La paquimetría se utiliza para medir el aumento del grosor corneal y, de este modo, seguir la gravedad del edema y la eficacia del tratamiento.
- Seguimiento tras un trasplante de córnea: en los pacientes a los que se ha realizado un trasplante de córnea (queratoplastia), se toman mediciones de paquimetría periódicas para valorar la salud del injerto y un posible rechazo o edema.
¿Qué es un paquímetro?
Hoy en día se utilizan básicamente dos tecnologías diferentes para medir el grosor corneal. Ambas tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Este aparato médico, que se utiliza para medir el grosor de la córnea, tiene dos principios básicos de funcionamiento:
- Paquímetro ultrasónico: tras aplicar una gota anestésica en la superficie del ojo, se apoya ligeramente sobre la córnea un pequeño aparato con una sonda en la punta y la medición se realiza con ondas sonoras. Así se obtienen resultados muy precisos.
- Paquímetro óptico: estos aparatos realizan la medición sin tocar el ojo, mediante tecnologías ópticas como una cámara de Scheimpflug o la tomografía de coherencia óptica (OCT). Este método es más rápido y más cómodo, y además genera un mapa de grosor de distintos puntos de la córnea.
Qué método se utiliza se decide según la situación del paciente y la preferencia del médico. Ambos métodos dan resultados fiables.
Interpretación de los resultados
El grosor central de una córnea humana media suele estar entre unas 540 y 550 micras. Sin embargo, ese valor puede variar según el origen étnico y las diferencias individuales. El resultado de la paquimetría no basta por sí solo; siempre debe valorarlo un oftalmólogo junto con los demás hallazgos de la revisión oftalmológica general, la presión intraocular y las molestias del paciente.
En resumen, la paquimetría significa mucho más que un simple número a la hora de valorar la salud ocular. Es una guía que marca los límites seguros de la cirugía refractiva, una herramienta de calibración que garantiza la exactitud del diagnóstico de glaucoma y un indicador que sigue la evolución de las afecciones corneales. Esta medición, cada vez más rápida, más cómoda y más completa a medida que avanza la tecnología, constituye la base de los tratamientos individualizados y más decisivos que ofrece la oftalmología moderna.
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Preguntas frecuentes
¿Duele la paquimetría?
No. Con el método de contacto (ultrasonidos) se aplica antes una gota anestésica, por lo que el paciente por lo general no siente nada; el método óptico ni siquiera toca el ojo.
¿Cuántas micras debe tener el grosor corneal?
De media es de 540 a 550 micras, aunque este valor varía de una persona a otra.
¿Por qué es tan importante la paquimetría en la cirugía láser?
Los pacientes con una córnea fina pueden no ser aptos para la cirugía; la medición se realiza siempre para reducir el riesgo de complicaciones.
¿Cuánto dura una medición de paquimetría?
El procedimiento suele completarse en pocos minutos.
¿La paquimetría se hace solo a quienes quieren dejar las gafas?
No. También se utiliza en el diagnóstico y el seguimiento de afecciones como el glaucoma y el queratocono.