Una mancha marrón que se descubre en el ojo suele plantear preguntas como
qué es una peca en el ojo y si es perjudicial. La peca en el ojo, conocida en medicina como nevus, es una formación pigmentada que puede aparecer en distintas partes del ojo y que en la gran mayoría de los casos es benigna. Se parece mucho a los lunares de la piel.
Las pecas en el ojo están formadas por unas células llamadas melanocitos, que producen melanina, el pigmento que da color a los ojos, la piel y el pelo. Normalmente, estas células están repartidas por los tejidos. En algunas personas se agrupan en una zona concreta y forman una mancha con aspecto de lunar.
Las pecas en el ojo reciben distintos nombres según su localización:
- Nevus conjuntival: se encuentra en la fina membrana que cubre el blanco del ojo y puede verse en el espejo. Es el tipo de peca en el ojo más frecuente.
- Nevus del iris: aparece como un punto o una mancha oscura en el iris, la parte coloreada del ojo.
- Nevus coroideo: se localiza dentro del ojo, en la capa vascular situada bajo la retina. No puede verse desde fuera y suele descubrirse por casualidad durante un examen del fondo de ojo.
También pueden aparecer lunares en la piel de los párpados. La mayoría de las pecas en el ojo no causan ningún problema; sin embargo, como en raras ocasiones pueden cambiar, es importante que un oftalmólogo las valore y las vigile.
Causas de la peca en el ojo
Aunque no se conocen del todo las
causas exactas de la peca en el ojo, se acepta que se forma cuando los melanocitos se agrupan en una zona. Una proporción importante de las pecas en el ojo están presentes desde el nacimiento o se hacen más visibles durante la infancia y la adolescencia.
Entre los factores que se cree que intervienen en la formación de una peca en el ojo se encuentran:
- Predisposición genética: tener muchos lunares, usted mismo o en su familia, puede asociarse a una mayor probabilidad de tener una peca en el ojo.
- Exposición a la luz solar (UV): se cree que la exposición prolongada al sol sin protección influye en las formaciones pigmentadas.
- Etapas hormonales: durante etapas como la pubertad y el embarazo, los lunares existentes pueden oscurecerse o hacerse más visibles.
La peca en el ojo no es una infección. Los microbios como los virus, las bacterias o los hongos no causan pecas en el ojo, y una peca en el ojo no es contagiosa.
Síntomas de la peca en el ojo
En la mayoría de los casos, la peca en el ojo no produce
síntomas. Las pecas en el ojo no suelen causar molestias como dolor, picor, enrojecimiento o pérdida de visión. Los nevus conjuntivales y del iris suelen descubrirse por la propia persona en el espejo o los advierten quienes la rodean, mientras que los nevus coroideos se encuentran por casualidad durante una
revisión oftalmológica rutinaria.
Los nevus conjuntivales pueden tener un color marrón, marrón claro o a veces casi incoloro, y pueden contener pequeñas estructuras parecidas a quistes. Si hay molestias como enrojecimiento, lagrimeo o ardor en el ojo, normalmente no se deben al nevus, sino a otro problema ocular que lo acompaña y que debe valorarse por separado.
¿Por qué es importante vigilar una peca en el ojo?
La gran mayoría de las pecas en el ojo siguen siendo benignas toda la vida. Sin embargo, en muy raras ocasiones una peca en el ojo puede convertirse en un tumor maligno llamado melanoma ocular. Por eso se aconseja a las personas con una peca en el ojo que no falten a sus revisiones oftalmológicas periódicas.
Entre las señales de alarma que requieren atención están los siguientes cambios:
- Que la peca aumente de tamaño o se vuelva abultada
- Que su color se oscurezca, se aclare o se distribuya de forma irregular
- Un cambio en su forma o en sus bordes
- La aparición de nuevos vasos sanguíneos sobre la peca o a su alrededor
- Visión borrosa u otros cambios en la visión
- Ver destellos de luz o moscas volantes en el ojo
Para poder detectar pronto estos cambios, el oftalmólogo registra con fotografías el aspecto de la peca en la primera exploración. En las revisiones posteriores, las nuevas imágenes se comparan con estos registros. El médico fija el intervalo entre revisiones según la localización y las características de la peca.
Diagnóstico de la peca en el ojo
El diagnóstico de la peca en el ojo se realiza mediante la exploración de un oftalmólogo. Los nevus conjuntivales y del iris, situados en la parte anterior del ojo, se examinan en detalle con una lámpara de hendidura, también llamada biomicroscopio. Para ver los nevus coroideos del interior del ojo, se dilata la pupila con gotas y se realiza un examen del fondo de ojo.
Durante la exploración y el seguimiento pueden utilizarse los siguientes métodos:
- Fotografía: las fotografías del segmento anterior o del fondo de ojo permiten comparar con el tiempo el tamaño y el color de la peca.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): sobre todo en los nevus coroideos, muestra la capa de la retina situada sobre la peca y si hay acumulación de líquido.
- Ecografía ocular: puede utilizarse para medir y vigilar el grosor de los nevus coroideos.
Si durante la exploración se detecta un hallazgo sospechoso, pueden ser necesarios más estudios. En las pecas que se extirpan quirúrgicamente, el diagnóstico definitivo se establece mediante el examen anatomopatológico del tejido. Para saber más sobre las pruebas que se utilizan en una revisión oftalmológica, puede leer nuestro artículo
¿Qué pruebas se hacen en una revisión oftalmológica?
Tratamiento de la peca en el ojo
En la mayoría de los casos, no es necesario
tratar la peca en el ojo. En las pecas que no muestran cambios y tienen aspecto benigno, el enfoque recomendado es la exploración a intervalos regulares y el seguimiento fotográfico.
En algunos casos, los nevus conjuntivales pueden extirparse quirúrgicamente:
- Un hallazgo sospechoso durante el seguimiento, como crecimiento o un cambio de color o de forma
- Que la peca moleste a la persona por motivos estéticos
- Que la peca cause irritación o molestias
En este procedimiento, la peca se extirpa de la conjuntiva junto con un pequeño margen del tejido sano que la rodea, y el tejido extirpado se envía para su examen anatomopatológico. El alcance del procedimiento y el método adecuado los decide el oftalmólogo según la localización y el tamaño de la peca.
Como los nevus del iris y coroideos se encuentran en las estructuras internas del ojo, no suelen extirparse; en su lugar, se vigilan con exploraciones, fotografías, OCT y, cuando es necesario, ecografía. Si durante el seguimiento se sospecha un cambio maligno, la persona es derivada para una valoración y un tratamiento adicionales.
Como la peca en el ojo no es una infección, los colirios, los antibióticos u otros medicamentos no la hacen desaparecer. Si la peca va acompañada de enrojecimiento o irritación, el médico puede recomendar un tratamiento aparte para estas molestias.
¿Cuándo debe acudir al oftalmólogo?
Si descubre en su ojo una peca o una mancha que antes no había visto, es aconsejable que la examine un oftalmólogo. Si nota crecimiento, un cambio de color o de forma o nuevos vasos sanguíneos en una peca ya conocida, o si aparecen molestias nuevas como visión borrosa, destellos de luz o moscas volantes, lo mejor es acudir al oftalmólogo sin esperar a su cita de revisión.
Usar gafas de sol con protección UV cuando hace sol ayuda a proteger la salud ocular. También es importante que las personas con una peca en el ojo sigan acudiendo a las revisiones con la frecuencia que les recomiende su médico.
Preguntas frecuentes
¿Es perjudicial una peca en el ojo (nevus)?
La gran mayoría de las pecas en el ojo son benignas y no afectan a la visión. Sin embargo, como en muy raras ocasiones pueden convertirse en un tumor maligno (melanoma), se recomienda que un oftalmólogo las revise a intervalos regulares.
¿Desaparece sola una peca en el ojo?
Las pecas en el ojo no suelen desaparecer solas y pueden tener el mismo aspecto durante muchos años. Pueden oscurecerse ligeramente o hacerse más visibles, sobre todo en etapas como la pubertad o el embarazo; estos cambios también deben ser valorados por un oftalmólogo.
¿Hay que extirpar una peca en el ojo?
La mayoría de las pecas en el ojo no necesitan tratamiento y basta con un seguimiento periódico. Las pecas del blanco del ojo (conjuntiva) pueden extirparse quirúrgicamente si hay un hallazgo sospechoso, como crecimiento o un cambio de forma o de color, o si la persona lo desea por motivos estéticos, y el tejido extirpado se examina anatomopatológicamente.
¿Pueden las pecas en el ojo convertirse en cáncer?
Es bastante raro que las pecas en el ojo se conviertan en cáncer. Aun así, situaciones como que la peca crezca, cambie de color o de forma, desarrolle nuevos vasos sanguíneos o provoque un cambio en la visión deben examinarse con atención. Por eso se recomienda vigilar la peca periódicamente con fotografías.
¿Se puede tratar una peca en el ojo con gotas o medicamentos?
No. La peca en el ojo no es una infección, sino una mancha formada por una agrupación de células pigmentadas. Por eso, los colirios o los antibióticos no la hacen desaparecer. Cuando es necesario, las pecas de la conjuntiva se extirpan quirúrgicamente; en las pecas del interior del ojo, se planifica un tratamiento adicional si se sospecha un cambio maligno.
(La situación de cada persona es diferente. Consulte a un oftalmólogo para obtener un diagnóstico y un tratamiento definitivos.)
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